Empecé en junio de 2009 con las pruebas preoperatorias, no era apta, pero nadie me lo dijo, debía tener sequedad previa porque no toleraba las lentillas y una base de alergia.
Yo no había oído hablar de sequedad en la vida y había buscado lo que yo pensaba sería una muy buena profesional, trabaja de jefa de sección de Córnea en un importante hospital público de Madrid.
Cuando pregunté los riesgos reales de la operación, me contestaron: “una chica joven y sana como tú ningún problema”.