El pasado lunes 3 de abril, en Radio Nacional de España (RNE), durante el programa «Esto me suena», fue entrevistado un profesional de la oftalmología para hablar de la ortoqueratología o lentes orto-k. Se trata de lentes de contacto permeables al gas que tienen como objeto la reducción temporal de los defectos visuales como la miopía y el astigmatismo, y que se usan actualmente durante la noche para mejorar la visión y prescindir de gafas durante el día.
Desde ASACIR, desde luego, invitamos a todas las personas a informarse sobre los pros y los contras de estas lentes, cuyos posibles efectos secundarios son en su mayoría reversibles, muy al contrario que la cirugía refractiva. Pero este comunicado no viene a profundizar en el aspecto técnico de dicha tecnología, sino que lo que queremos es denunciar la hipocresía de parte de un fuerte sector del lobby oftalmológico, que en este caso se produjo a través del Dr. Jesús Merayo, en donde en la siguiente entrevista para RNE demonizó el uso de estas lentes, sin apoyarse, además, en referencias científicas, y mezclando diversas cuestiones, como el tema de la higiene en el uso de lentes de contacto, lo que únicamente viene a confundir al oyente.
Aquí tenemos la entrevista:
Creemos que estos repetidos ataques por parte de fuertes iconos de la oftalmología o de sociedades científicas ligadas a ella, no son inocentes o fruto de la ignorancia, sino que buscan apuntalar el negocio de la cirugía refractiva, bien por interés directo o por corporativismo, frente a la opción de alternativas menos agresivas.
Para contextualizar hay que señalar que el Dr. Merayo es Director del Instituto Universitario Fernández-Vega, y forma parte del equipo médico del Instituto Oftalmológico del mismo, una de las clínicas pioneras en la cirugía láser para la corrección de los defectos refractivos, en tiempos en los que las clínicas privadas oftalmológicas llegaban a corregir hasta 20 dioptrías de miopía sin apenas respaldo científico, lo cual hoy es considerado una aberración médica, que entre otros problemas ha generado una epidemia de ectasias post-Lasik, que suponen una pérdida severa de visión y que requieren en última instancia trasplante de córnea. No solo esto, sino que este mismo instituto oftalmológico, alrededor de 2010 divulgaba en congresos médicos las bondades de las lentes intraoculares fáquicas Acrysof Cachet, sobre las cuales hubo varias alertas sanitarias y cuyo fabricante, Alcon, cesó su distribución por los daños originados en los pacientes (lentes que nunca llegaron a ser aprobadas en EE.UU.).
No es casualidad que quienes se dedican o están involucrados de algún modo con el sector de la cirugía refractiva, arremetan contra estas opciones, al tiempo que ignoran los problemas inherentes a las intervenciones refractivas y su alta prevalencia de secuelas crónicas, en un país que multiplica por tres el número de cirugías con respecto a los demás países europeos.
Además, el Dr. Luis Fernández-Vega, gerente empresario del instituto oftalmológico para el que trabaja el Sr. Merayo, fue Pesidente reciente de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), sociedad que hizo caso omiso a diferentes demandas y denuncias por parte de diversos colectivos de afectados, muy a diferencia de, por ejemplo, el Colegio de Oftalmólogos de Irlanda, el cual emitió una serie de directrices en el sentido de una mayor regulación y pidiendo el cese de la banalización de estas intervenciones por parte de las clínicas privadas.
En España, en cambio, es fácil encontrarse en los medios de comunicación con reportajes publicitarios de la cirugía refractiva, incluso llegando a darse situaciones en las que estos medios acabaron siendo sancionados por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por publicidad encubierta, como en el caso de Televisión Española, con más de 150.000€, o Atresmedia. Todo ante el silencio de la Sociedad Española de Oftalmología.
Un ejemplo concreto de lo que llamaríamos publi-reportajes, de tantos que se producen, es el siguiente, y que viene al caso por su relación directa con el Dr. Merayo, y fue la intervención del mismo Dr. Fernández-Vega en Informativos Telecinco, donde se promocionaron este tipo de cirugías. Entre ellas, la cirugía de presbicia, una cirugía altamente agresiva, en la que se extirpa una estructura totalmente sana (el cristalino) sin justificación médica. Sección donde se ignoró cualquier posible complicación ante millones de espectadores. No es un caso aislado, podríamos referirnos de la misma manera a programas como el de La Mañana de la 1, a través también del Dr. Fernández-Vega o el Doctor Fernández-Vigo. Programa, el segundo, en el cual se llegó a hablar de cirugías de «ciencia ficción» o de «lentes mágicas», entre otros términos, muy alejados de la ética médica y de la evidencia científica. Cuestión que en su día ya denunciamos en un comunicado titulado: «La doble vara de medir de la SEO«, tras el ataque, de nuevo, a un profesional del sector de la optometría, Jaume Pauné.
Publi-reportaje Informativos Telecinco (Interviene Fernández-Vega).
Cabe mencionar que el Dr. Merayo es experto en ojo seco y superficie ocular, por lo que resulta curioso que, revisando diversas intervenciones públicas suyas1, sea hipercrítico con el costo riesgo-beneficio de las lentes orto-k, mientras que al mismo tiempo tiende a omitir una de las primeras causas evitables de ojo seco y del dolor ocular: la cirugía refractiva. Que en el caso de la cirugía LASIK, provoca hasta más de un 30% de sequedad crónica. En cambio sí menciona otros aspectos como el factor ambiente, ambientes tóxicos, la dieta, la medicación sistémica, etc.
¿A qué responde esta ocultación sistemática por gran parte de profesionales oftalmólogos expertos en superficie ocular de no señalar la cirugía refractiva como causa de ojo seco?
Y para finalizar, más inexplicable aún nos resulta la actitud de los Colegios Profesionales de Ópticos-Optometristas, que ignoran lo que es un secreto a voces, en aras de intereses que desconocemos: la alta prevalencia de secuelas crónicas de la cirugía refractiva, incluidas las secuelas visuales, el daño que originan en miles de pacientes, la existencia de publicidad engañosa y la banalización de las mismas.
Mientras el lobby oftalmológico se comporta como un elefante en una cacharrería al hablar sobre cuestiones como las lentes orto-k u otras referidas a la optometría, los colegios profesionales de ópticos-optometristas no solo andan con pies de plomo, sino que consideramos son parte cómplice de la desinformación de los pacientes por omisión de acción.
¿Cuántas víctimas más del engaño refractivo deben haber para que, de una vez por todas, se rompa el silencio?
Firmado,
ASACIR
Junta Directiva.
Menciones:
1.
Dr. Merayo hablando sobre ojo seco a través del canal del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega (ver vídeo)
Dr. Merayo en el programa de «Hoy no Pasa» de la TPA (ver vídeo).
Hola, muy buenas.
Tras leer el artículo firmado por ASACIR, no he podido evitar sentir más enfado, y tengo la obligación moral de responder.
Dicen ustedes que los lobbies oftalmológicos van como un «elefante en una cacharrería» y que son unos «hipócritas». Pues bien, yo les digo que tal vez puedan tener razón, pero que los óptico-optometristas en general también lo son. Por una sencilla razón: ocultación de información verdaderamente relevante a los pacientes, incluyendo los consentimientos informados. Que es comprensible que cada cual barra para su casa, pero seamos honestos: ni unos tan buenos ni otros tan malos.
Les habla alguien que ha sido víctima de una estafa muy bien diseñada con la terapia de ortoqueratología nocturna (Orto-K), que no cumple con lo que promete inicialmente, pero que cuando te das cuenta de la mentira, ya es demasiado tarde porque te han sacado los cuartos y te han dejado sin nada, literal.
Díganme ustedes, ¿por qué en ningún sitio, óptica, web, etc. se avisa al paciente de que esta terapia es incompatible con la visión de noche y en interiores con semi-penumbra? Eso no lo dicen antes de firmar los papeles y haber empezado a pagar el coste del tratamiento, no; te das cuenta cuando ya llevas semanas, si no meses, y tu visión nocturna no mejora, y es entonces cuando ya ¡ah!, de repente va tu optometrista y te suelta «No, si no se te ha solucionado eso entre los 15-30 primeros días, no se te va a solucionar nunca». Es una auténtica sinvergonzonería, y más cuando tienes que manejar vehículos de noche (y el profesional ya lo sabía, y se calla), y corres el riesgo de sufrir un accidente, tras lo cual el profesional de la vista se lava las manos.
Y explíquenme una última cosa, ¿qué ocurriría si un coche patrulla de la policía te para el vehículo una noche, te pide el carnet de conducir, ve en el apratado 12.01 que necesitas gafas o lentes correctoras, y ¡oh sorpresa!, no las llevas porque resulta que las usas solamente antes de meterte en la cama (y luego que el agente se crea esa historia)? Ya se les digo yo: que te comes la multa de 200 euros y encima tu profesional de la vista se vuelve a lavar las manos.
Y NADA de esto aparece en los consentimientos informados, ni en las promociones de la terapia de ningún centro, nada de nada.
Como ven, la legislación actual aún tiene muchas lagunas en aspectos tan cruciales como en la seguridad vial y sanitarios, que deben ser corregidos. Hasta entonces, algunos tendremos que seguir pagando el pato de un sistema incompleto y con fisuras.
Así que por favor, no me hablen de hipocresías de unos y santificaciones de otros.
Un saludo a todos, sin acritud.
Yo llevo utilizando orto k, ortoqueratología.
Utilizo 26 meses y lo dejé de usar hace 3 días. Es horrible, una incomodidad brutal.
No la recomiendo para nada, quien quiera preguntarme, tengo aún mis lentillas y los líquidos que sobraron al suspender el “tratamiento”.